El programa Registradas, explican desde el ministerio de Género, busca recuperar el empleo, de manera formal, de las trabajadoras de casas particulares. Son más de 1,2 millón las trabajadoras que se ven afectadas, es el más informal y con los menores salarios de toda la economía argentina. Otro dato, durante la pandemia más de 350.000 trabajadoras de casas particulares se quedaron sin trabajo. Un 98,8% de quienes realizan trabajo en casas particulares, son mujeres
“El servicio doméstico es uno de los dos sectores en donde se concentra el empleo de las mujeres. El programa Registradas pretende ser un estímulo para recuperar los empleos que se perdieron. Además, se promueve el registro y la bancarización de las trabajadoras. De modo indirecto, se brinda un alivio a las familias de clase media. Muchas mujeres durante la pandemia han tenido una sobrecarga de tareas de cuidado y eso lo vemos en una caída del empleo para las mujeres y una recuperación en el mercado laboral más lenta que los varones. Pensamos que fortalecer los cuidados es central para una recuperación justa. Por eso también en el Presupuesto 2022 se ha puesto el acento en expandir la infraestructura de cuidados, por medio de la construcción de jardines y centros de desarrollo infantil”, dijo a LA GACETA Mercedes D'Alessandro, directora nacional de Economía, Igualdad y Género.
Quienes hagan el registro en la Anses de las trabajadoras de casas particulares podrán obtener el aporte del 50% del sueldo. El sector de las trabajadoras de casas particulares “es un sector que ha tenido un impacto muy fuerte y ha caído la contratación: una de cada cinco mujeres trabaja en casa particular y cerca del 65% de las mujeres que trabajan lo hacen en la informalidad, con un promedio de 13 horas semanales”, agregó D’Alessandro.
“En este caso, por seis meses se va a ayudar con un monto que no supere $ 15.000 a las familias que a partir de hoy, 1 de octubre, inscriban a la trabajadora. Le demandan que por lo menos tienen prohibido despedir por los siguientes cuatro meses”, explicó María Lucila “Pimpi” Colombo, secretaria general del Sindicato Amas de Casa de la República Argentina, en comunicación con LA GACETA. “Esta medida es buena para la trabajadora porque puede juntar antigüedad para la jubilación y tener cobertura de salud, además de tener la cobertura de riesgos de trabajo. Es también un beneficio para las familias empleadoras porque están ambas partes cubiertas ante la contingencia de un accidente”.
Al respecto del programa, Colombo expresó que reconoce un derecho y a la parte empleadora le ayuda a pagarlo. “Nuestro Sindicato ha presentado al Ministerio de Trabajo un proyecto para hacer una campaña de registración de empleadas domésticas en todo el país, pensamos que en breve vamos a concretar la reunión de trabajo para ponerlo en marcha”, sumó.
Huellas de la pandemia
Los sectores más afectados por la crisis de la pandemia son los empleos informales, los empleos feminizados y la juventud. “Las mujeres jóvenes, por ejemplo, tienen la tasa de desocupación más alta de toda la economía. Esto ha sido un motivo para poner en marcha el programa Te Sumo, que incentiva la contratación de jóvenes con diferenciales para mujeres, travestis y trans”, explicó la directora de Economía, Igualdad y Género. Y agrega: “por otra parte, encontramos que las trabajadoras de comedores populares, merenderos y espacios sociocomunitarios han tenido un rol central frente a la pandemia, en condiciones precarias. La asistencia alimentaria no hubiera sido posible sin ellas. Estamos trabajando en propuestas para mejorar la calidad de su empleo y ampliar derechos. La economía de los cuidados ha estado trabajando sin pausa, y sin estos trabajos hoy no podríamos hablar de recuperación: las encargadas de los comedores populares, las enfermeras, las maestras fueron el sostén durante la pandemia”, concluyó.
Aspectos de la iniciativa
- El Estado ayudará a pagar hasta el 50% del salario de las y los empleados domésticos recién contratados durante medio año.
- El objetivo principal es impulsar una mayor formalización en el sector y recuperar puestos de trabajo que se han perdido durante la pandemia
- Consiste en la transferencia de una suma mensual equivalente al 50 o 30% de la remuneración neta mensual declarada por el empleador al momento de la inscripción al programa, con un monto máximo del beneficio de $15.000
- Tendrá una vigencia de seis meses desde el momento del alta de la trabajadora.
- El empleador/a deberá percibir ingresos mensuales inferiores al mínimo no imponible de Ganancias.
- La trabajadora deberá trabajar como mínimo 12 horas semanales y podrá estar inscripta únicamente bajo la nómina de un empleador o empleadora.
- El acceso al beneficio no genera incompatibilidad con otros beneficios, asignaciones y programas sociales, con excepción de la pensión no contributiva por invalidez, pensión no contributiva madre de siete hijos y pensión no contributiva por vejez.
- De modo indirecto, la medida también impacta en el trabajo de las mujeres que durante la pandemia sobrellevaron una mayor carga de trabajo doméstico y de cuidados que, en muchos casos, obstaculizó sus empleos.
Claves sobre la implementación
El empleador/a da de alta a la nueva trabajadora en la AFIP, el Estado crea una cuenta sueldo (BNA) para ella y transfiere allí, de manera mensual, un porcentaje del salario neto declarado (30% o 50% según corresponda) y el empleador/a transferirá el porcentaje restante del salario:
- 50% de la remuneración neta mensual mínima cuando sus empleadores/as tengan un ingreso bruto mensual inferior al 70% del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias (act. $ 117.374).
- 30% de la remuneración neta mensual aquellos empleadores/as cuyo ingreso bruto mensual esté comprendido entre el 70% y 100% del mínimo no imponible.
El monto máximo del beneficio son $ 15.000 mensuales.
El programa estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2021. La inscripción permanecerá abierta durante tres meses: octubre, noviembre y diciembre.
Requisitos
Durante los 12 meses inmediatos anteriores a la entrada en vigencia del decreto el/la empleador/a debe haber percibido en promedio mensual ingresos brutos de cualquier naturaleza iguales o inferiores al MNI del Impuesto a las Ganancias ($ 175.000).
Empleadores/as que registren una nueva relación laboral con personal de casas particulares.
La trabajadora deberá trabajar 12 horas semanales o más.
No podrán despedir a la trabajadora para inscribirla nuevamente.
El empleador/a está obligado a mantener el puesto de trabajo los cuatro meses posteriores a la finalización del beneficio.
El empleador/a deberá depositar el resto del salario de la trabajadora en la cuenta bancaria abierta para participar del programa.
Cada empleadora/o podrán inscribirse en el Programa únicamente por una relación laboral. La trabajadora tampoco podrá estar inscripta dos veces al programa.
Durante el plazo de percepción del beneficio, la/el empleadora/o será responsable de los aportes, contribuciones y cuota de la ART de la trabajadora inscripta o del trabajador inscripto.